La juventud indecisa ...
No hace falta ser papá para entender lo que los jóvenes quieren. Muchas veces ni siendo papá entiendes las cosas que pasan por la mente de un niño o adolescente.
Cuántos de nosotros quisimos cosas que ahora ni somos o no tenemos?
Cuántos de nosotros estamos en el lugar que queríamos estar cuando fuésemos adultos?
Dos simples preguntas y fáciles de responder.
Los jóvenes de hoy se hacen las mismas preguntas, pero en primera persona...
Que quiero ser?
Que quiero tener?
Donde quiero estar?
La confusión se lleva día a día y muchas veces atormenta. Los jóvenes ven a los padres y se imaginan sus vidas como la de ellos. Si es buena, quieren ser tal cual como sus padres. Si es mala, no quieren ser como ellos.
Nadie escogió tener los padres que tiene, la casa que tiene, los hermanos que tiene, los amigos que tiene y tampoco las capacidades que tiene.
Hay padres ejemplares que aman a sus hijos y se dejan amar con el amor hermoso de la familia. Cuando un niño crece así, ellos quieren ser como sus padres. De este amor inicial es que nace todo. Si el padre es exitoso y todo le sale bien, gracias a ese amor, el niño continua los pasos de sus padres y triunfa poco a poco en la vida. Si el padre no es tan exitoso, gracias a ese amor, el niño piensa en cómo hacer las cosas diferentes a sus padre para lograr lo que el no logró y darle en el futuro. Son esos mismos padres, con amor, que te hacen amar a los hermanos que no escogiste. Unos hermanos que serán, para algunos, el ejemplo a seguir y para otros la imagen de lo que no deben hacer. Al final del camino, los hermanos se ayudan entre si. Todo esto se logra si el amor de los padres predomina dentro del hogar.
Cuando comparten con los amigos, siempre envidiarán algo que el otro tiene. Eso es normal y si hay amor en el hogar de cada uno, será algo sano y nunca será para hacerle daño al otro.
Recuerdo que mi mejor amigo Randy siempre envidiaba que yo sonreía todo el tiempo y nada me molestaba. Él venía de una familia religiosa que predicaba el amor y la felicidad, pero en su casa eso no era una realidad. Cuando yo me quedaba en su casa, él era feliz, porque nos encerrábamos y disfrutábamos sonriendo y siendo felices. Cuando él iba a mi casa, era como ir al paraíso, porque toda sus estadía era felicidad y risas.
Que habrá pasado en la vida de los padres de Randy para que fuesen así? No lo sé, pero Randy pagó las consecuencias. Esas actitudes y situaciones terminaron reflejándose en la vida de Randy en el futuro. Nuestro cerebro es un libro de historia y recuerda todo. Muchas veces salen a flote cosas buenas, pero en otras ocasiones salen las malas.
El ejemplo de Randy, les demuestra que el amor en familia y lo que vive un niño puede influir en lo que tendrá y será en el futuro.
- Cuántos niños quieren ser médicos para que sus padres vivan eternamente?
- Cuántos niños quieren ser ingenieros para hacer del mundo un lugar mejor donde sus padres estén mas felices?
- Cuántos niños quieren ser arquitectos para hacerle a sus padres la casa que nunca pudieron tener?
Suena bonito y podría seguir... Pero la pregunta podría cambiar si las cosas no fueron tan bonitas.
- Cuántos niños quieren ser abogados para meter presos a todos los padres borrachos o abusadores como los que ellos tuvieron?
- Cuántos niños quieren ser psicólogos para ayudar a los niños con traumas como los que ellos tuvieron y no recibieron ayuda?
- Cuántos niños quieren ser policías proteger a los niños que viven en hogares destruidos o rodeados de personas con malas mañas?
Ya no suena tan bien y nuevamente podría seguir...
Cuando era niño quise ser médico para que mis Nonnos vivieran eternamente, quise ser Ingeniero para inventar cosas que hicieran la vida de mis seres queridos más fácil, quise ser profesor para enseñar a las personas cosas que yo mismo había aprendido en la vida, quise ser padre para darle a mis hijos lo que tanto soñé y que no tuve del todo.
No fui Médico porque era una carrera muy larga y decidí estudiar Ingeniería. No pude mantener vivos por siempre a mis nonnos, pero fui feliz mientras estuvieron conmigo. No pude inventar cosas que hicieran la vida más fácil, pero he contribuido de alguna manera para que eso sea una realidad. Pude ser profesor y transferir conocimiento a otras personas. Pude ser padre y cumplir con mi sueño.
Quizás parezca solo palabras para algunos, pero en realidad esta es la verdad de la vida de un joven. Yo mismo tengo a una joven hermosa a la que tengo que orientar para que no se pierda en el mundo.
Como he hecho de la vida de esa joven, que vive en mi casa, una vida hermosa? Le he dado amor, he sido su médico personal cuando algo le sucede, he sido su Ingeniero cuando ha querido que le invente algo o construya algo para ella, he sido el Profesor más paciente con ella y sobre todo he sido el Papá que yo hubiese deseado tener. Todo esto con amor y paciencia.
Después de todo, si logré ser todo lo que quería y estar en el lugar donde quería estar.
La próxima vez que veas a tus hijos o a un niño cualquiera, míralo a los ojos y piensa en todo lo que te dicho en este pequeño y humilde texto.
Ese Niño fuiste tú una vez y también tiene las mismas preguntas que tu tuviste.
Yo me hago las mismas preguntas cuando veo a mi hija Alessandra, aunque la vea sonreír.
Su sonrisa solo me muestra que voy bien, pero siempre habrá algo más que hacer por ella.
Aimé
100% Positivo / La vida es bella .-