La ira y los hijos ...

Muchas veces hablamos de ira y solo lo relacionamos con el mundo fuera de nuestros hogares y olvidamos que dentro de nuestros hogares la ira es un enemigo muy peligroso.

Hablemos específicamente de la relación padres e hijos.

Ser padre no es una tarea fácil y más aún cuando en algunos casos el comportamiento de los hijos no es el más adecuado para mantener la armonía del medio ambiente del hogar. Muchos padres pierden el autocontrol cuando viven un momento de enfado con sus hijos y en muchos casos los invade la ira. No poder controlar este sentimiento podría desencadenar una bomba que muchas veces es difícil de desactivar.

Muchos de nosotros tenemos familiares, amigos y conocidos cuya relación padres e hijos se encuentra afectada por no poder manejar el tema de la ira. Padres que se enfadan, aglomeran sentimientos de rabia en el interior, y cuando terminan diciendo algo, sueltan un verdadero fuego cargado que acaba asustando a los hijos, hiriendo su alma y muchas veces termina destrozando el concepto que ellos tienen de sus padres.

Basura emocional podría ser un término adecuado para lo que ese padre o madre termina transmitiendo a sus hijos palabras de recriminación, culpa, o cualquier otra barbaridad que muchas veces está fuera de lugar en una discusión normal.

Esa bomba de tiempo que se almacena en el padre o madre muchas veces está inducida por factores externos al problema con el hijo, tales como: cansancio, estrés, dificultades económicas, problemas de pareja o la propia limitación o incapacidad de manejar el comportamiento de los hijos.

Muchos padres saben también que desahogarse con los hijos de este modo puede conducir al rencor de los chamos y al arrepentimiento posterior de ellos como padres, pero suelen caer en el error. Una vez pasado el episodio de ira, les sorprende la magnitud del rollo en el que se acaban de meter con sus hijos.

Cada padre debería centrarse en el origen de su ira en vez de tratar de culpar muchas veces a sus hijos de algo que ellos no tienen culpa alguna. Ellos son responsables de la forma como se comportan, pero no de las reacciones de los padres afectados por problemas externos. Depositar esa carga de culpa sobre los hombros de un niño, nunca traerá cosas buenas en el futuro. Ser castigado por algo que haces jamás será igual que ser castigado por algo que no hiciste.

¿Reaccionando mal y perdiendo el control, les estarás enseñando realmente a tus hijos? Debes recordar que en algún momento ellos también tendrán factores externos que le afectarán y luego podría manejar la ira de la misma manera como han aprendido de sus padres., y generalmente lo harán en contra de las personas más cercanas a ellos… y esas personas son sus padres.

Hay momentos en los que será más fácil alejarse y regresa cuando el padre o madre esté más calmado(a). Una vez tranquilo podrá decir las cosas de otra manera y comunicará un mensaje más entendible para sus hijos. (Hay que recordar que el que grita casi nunca tiene la razón).

Por último y quizás lo más importante siempre es analizar los motivos que llevan a la ira.

  • No hizo la cama antes de irse al colegio?
  • No cumple con las tareas?
  • No sale bien en el colegio?
  • Estás full de trabajo?
  • Tu pareja (hombre o mujer) no te ayuda?
  • Hay miles de cosas…

Podrías seguir enumerando muchas y ninguna es lo suficientemente válida para descargar tu ira contra tu hijo.

Si el caso es que ya has explotado miles de veces y te das cuenta que la has botado de homerun varias veces, entonces comienza a hacer las cosas diferentes, discúlpate (sin que se convierta en costumbre) y perdónate a ti mismo una vez solucionado el problema.

Aimé

100% Positivo / La vida es bella .-